El militar barbudo hizo lo que se le pidió y aceptó la oferta convirtiéndose en otro exmilitar barbudo. N'Kwala el Apache siguió trabajando para Ed Schieffelin como rastreador y explorador. Ed Schieffelin registró la propiedad de la mina como Tombstone (tumba) e hizo, junto a dos hermanos suyos, una fortuna gracias a la plata y otros metales (preciosos y no preciosos) con minas en los territorios de Arizona y Oregon. Finalmente, el campamento minero llego a ser tan concurrido que acabo por convertirse en un pueblo: Tombstone, Cochise County, Arizona.
martes, 21 de febrero de 2012
Soldiers' jests
El militar barbudo hizo lo que se le pidió y aceptó la oferta convirtiéndose en otro exmilitar barbudo. N'Kwala el Apache siguió trabajando para Ed Schieffelin como rastreador y explorador. Ed Schieffelin registró la propiedad de la mina como Tombstone (tumba) e hizo, junto a dos hermanos suyos, una fortuna gracias a la plata y otros metales (preciosos y no preciosos) con minas en los territorios de Arizona y Oregon. Finalmente, el campamento minero llego a ser tan concurrido que acabo por convertirse en un pueblo: Tombstone, Cochise County, Arizona.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Festival "Al Ras", 2011
A pesar de tener fecha en el 19 de noviembre, todo empezó la noche anterior en el "nou Caliu" de la calle Torrent de l'Olla. Tras una cena con chistorra, morcilla y vino de la casa, uno de los comensales, Lluís Gómez, gran artífice del festival y banjista de la Barcelona Bluegrass Band, se levantó y desenfundó su instrumento, seguido por más músicos entre los que se contaban los franceses Fred Simon y Jean-Marie Redon, ambos al banjo como el primero; a la guitarra Juan Pablo Caja y Kevin Thomson que también canto con característica voz rota; también Andrew Henley y Maribel Sánchez, tocando sendos contrabajos. De la señorita Sánchez se podría decir que hay más contrabajo que contrabajista pero con su gran técnica hace que el instrumento se le quede pequeño.
El Caliu
Entre Old Joe Clark, Reuben y otros himnos “bluegrasseros” llegó Richard da Silva, uno de los que regenta el Guitarland Guitarhospital, tienda de y taller para instrumentos musicales. Acompañaba al matrimonio redneck de los Buckner, Trae y Jamie Lynn. En seguida los tres se sumaron a la improvisada jam session de la cual disfrutábamos: Richard blandiendo mandolina, Trae alternando entre la guitarra y el banjo y su esposa emocionándonos con su voz sureña de gran belleza.
La cosa duró lo suficiente para que nos echaran educadamente del restaurante y nos despedimos para el día siguiente.
Mollet
El festival "Al Ras" hace, con éste, diez años que se celebra en Mollet, población cercana a la ciudad condal. Es el único evento de música bluegrass y old time que se celebra en la Península Ibérica. Este año no hizo honor a su nombre (al raso en castellano) debido a la fuerte lluvia, otros años se ha celebrado en el "Mercat Vell" de Mollet que tiene una atmósfera muy adecuada para el tipo de música que se hace, pero este año tuvo lugar en el centro cívico de "Can Pantiquet" cuyo aspecto es, como el de todos los centros de este tipo, de una mezcla entre templo metodista americano y centro penitenciario.
Empezó, a las 18:00, con Tony Giménez, cantante de folk, un hombre muy tranquilo cuya cuerda liga poco con los grupos que tocaron después de él pero que dejó la audiencia calentada para que los escoceses de Tin Horn Hank pudieran tocar.
De izquierda a derecha: Ricky Araiza, Lluís Gómez, Jean-Marie Redon, Eugene O'Brien y Fred Simon
Fue entonces cuando subió al escenario un ejercito de banjos de varios grupos para hacer tiempo debido al retraso de Nick Prescott, madolinista de los Tin Horn, por un percance automovilístico, pero todo llegó a buen termino al ser tocadas varias composiciones de éste que se retrasó y un muy adecuado Worried Man Blues por aquello de estar en jornada de reflexión final al 20-N. Cuando terminaron se oía de fondo a los Hillbilly Gypsies tocando con Ricky Araiza, Jean-Marie Redon y Richard da Silva en una sala contigua en una jam espontánea.
Los escoceses afincados en Barcelona de Tin Horn Hank.
Tin Horn Hank dejó paso los Booty Hunters, presentados jocosamente con su nombre traducido literalmente al castellano (los cazadores de culos). A la voz y al banjo estaba Xavi Ollé, con quien he tenido el placer de tocar y cuya actitud y aspecto de cowboy rockstar me sorprendieron habiéndole visto antes como comedido y modosito músico. Tocan un género que mezcla country y punk dándoles, el hooligan-grass, un aire más salvaje que el propio del bluegrass.
Booty Hunters (Cazadores de Culos).
Durante la breve pausa, cotilleé el merchandising disponible, camisetas, libros y distintos cedés de los grupos de los presentes.
Tras bocadillos, cervezas y coca-colas subió al escenario la BBB con Fred Simon, entre los temas el más vitoreado fue la composición de Lluís Gómez Manga el banjo, no sólo por la calidad de la misma sino por lo tragicómico del origen del título. Contaba el Maestro Gómez, que al gravar el tema en estudio no se decidían por el título y recientemente le habían entrado a robar a uno de los músicos, a éste le robaron todos los instrumentos a excepción de un banjo Gibson del año sesenta y pico, fue entonces que, a propuesta de uno de los técnicos, el tema se llamara así.
La Barcelona Bluegrass Band con Fred Simon.
Subieron Trae y Jamie Lynn Buckner al escenario acompañados por otros músicos con cuyas piezas emocionaron a todo al público, en especial cuando todos dejaron al señor Buckner solo en el escenario e interpretó, entre otros, O Death (a capella) y un Talk about suffering que, según contó, cantaba en los escenarios de sus inicios cuando su abuelo, un predicador Pentecostal, le pedía que tocara una canción para el Señor. También cantó junto a su esposa West Virginia Mountains, lugar de donde son.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
¡No a la huelga estudiantil! ¡Sí a la universidad pública!
Según tengo entendido una huelga (vaga en catalán) es el paro que hacen los trabajadores para reclamar mejores condiciones laborales a un despótico patrón. Bien, para ser trabajador se necesita hacer una serie de tareas y cobrar por hacerlas, que yo sepa, la universidad no nos paga, ni a ningún compañero mío ni a mi, por el hecho de estudiar, cierto que hago tareas y mi trabajo es el estudio pero no es un empleo ni se trata de una experiencia laboral. Aunque, recordando la cita del presidente Rodríguez Zapatero en excusa para intentar quitarle hierro al problema del desempleo (cuando un joven se está formando está trabajando), podría ir bien al Ministerio de Educación bien a la Conselleria d'Ensenyament para reclamar todo el sueldo que me han retenido el último año y medio.
A dónde quiero llegar es a la perdida de tiempo que resulta hacer huelga en calidad estudiantil, si yo pago por estudiar, no me puedo permitir dejar de venir a clase para reclamar vaya usted a saber qué. Una manifestación fuera de horario lectivo sí tendría sentido.
Si las notas y expedientes de toda la población universitaria española fueran brillantes (o al menos la media) tendría algo más de sentido pero, tal y como está la cosa, esta "huelga" tiene más relación con la pereza y que cualquier excusa es buena para no trabajar. Si vemos el término en catalán, la etimología de "vaga" tiene origen en la misma palabra que el el vocablo castellano de vago. Esto es, en este caso, vaguear inútilmente por no querer trabajar más allá de que se quiera maquillar con la excusa de un respetable motivo.
Un buen amigo, el periodista Carles Navales, Dios le tenga en su gloria, me dijo ante una situación similar que lo que se debería hacer es llevar al profesor a la calle y que los discentes recibieran clases ante los ojos del país, cierto que se podría acabar obligando a aquellos que no quieren participar en la huelga pero siendo todos participes de la educación universitaria pública, no creo que nadie de mis compañeros esté en posición de negarse ni tampoco nadie del profesorado. Por lo tanto, hagan huelga pero háganla bien, sin disturbios, ni quejas por que sí, sino siendo constructivos y dado una imagen merecedora de mejoras educativas con muestras de esfuerzo y trabajo, no vagueando y dando aires de justicia social y falsa buena fe.
sábado, 12 de noviembre de 2011
El Bigote
Dos bigotes que siempre acuden a mi memoria son el de Nietzsche y el de Chaplin. El primero es una exageración del de Tom Selleck, muy adecuada, si se me permite, dada la fuerza de su obra literaria (y digo literaria deliberadamente). El segundo, aunque postizo, es una de las señas características con las que ha pasado a la posteridad junto al bombín y la caña dulce. Éste, llamado toothbrush (cepillo de dientes) y típicamente británico, fue degradado al asociarse con cierto dictador con pintas de camarero de flequillo grasiento. De hecho, hay una plataforma para la eliminaZión de la lacra genocida que pesa sobre el tercio central del labio superior.
El bigote que realmente me enamora es el que estoy cultivando desde hace una temporada. En inglés lo llaman handlebar, ya que asemeja al manillar de las bicicletas antiguas. Como caballero me interesé por cómo, cuanto y cuando conseguiría tener el mostacho que ya estoy consiguiendo. con mis pesquisas me tope con todo tipo de curiosidades: redecillas para dormir, peines, clubs, ceras y, finalmente, Moviembre (Movember).
martes, 1 de noviembre de 2011
¿Como llama un tejano a su hija?
jueves, 20 de octubre de 2011
Tú a mi no me hables
jueves, 29 de septiembre de 2011
The Dandiacal Body
Todo les iba bien hasta que se enamoraron: él de ella y ella del que quería que fuera él.
Él es de provincias y ella es urbanita. El desasosiego empezó cuando el quiso seguir siendo quién era (romántico empedernido y algo bohemio) y ella quiso volver a ser normal; esto hizo que ella le soltara la peor puya en la que podía pensar, a mi parecer, un piropo:
—Yo busco alguien especial con quien pueda hacer cosas normales.
Analizo la cita. De buenas a primeras le llamo raro algo que, al menos para mi, es un gran halago. Pero el problema de la rarez personal es que a veces deja de ser la lucecita que nos hace distinguidos y distinguibles para convertirse en una luz incomoda, cegadora y ridícula a la vez, como (perdónenme los narigudos) una napia que se pasa de personalidad para ser un porche para el bigote.
Hay dos maneras de llevar la rarez: riéndose uno de si mismo, que me parece algo de lo más hipócrita pero esta socialmente aceptado, o encajando las peculiaridades de uno con el prójimo y aceptando críticas con estoicismo aunque la mayoría de comentarios son un insulto con intención de denotar que nuestra originalidad y especialidad son ridículas, cuando quien hace esos comentarios de escarnio es tan o más ridículo que nuestro desorden estilístico.
Dicho de otro modo: (parafraseando a William Beau Brummell) la originalidad nace de un estudiado desorden pero sin la apariencia de estudio. Si levantara la cabeza el padre del dandismo se daría cuenta que lo que el ideó como rechazo a lo recargado y excesivo (pelucas, maquillaje, perfume...), no se asustaría por que el dandismo se haya reconvertido en algo recargado de anacronismos, si no que es un rechazo a la pseudomodernidad que se postula en la actualidad como en su momento fue una crítica al falso clasicismo del que nadaba a contracorriente en su origen. A parte de este detalle, otra diferencia entre el antiguo dandismo y el actual es que ahora es imposible que se ponga de moda o se convierta en una tribu urbana, ¿o sí?
En definitiva, se sea o no un dandi, la originalidad con extrema moderación es buena siempre que no este basada en la originalidad de otros, entonces deja de serlo para convertir-se en copia, aunque la inspiración en las virtudes de otro es aceptable. A lo que no hay que ceder es al uniformismo que hay en la actualidad, y no me mal interpreten, sobre todo en el vestir femenino.
Insto al rechazo de la tónica actual, eso si, con gusto. Debo añadir que nadie puede forzarse a la genial originalidad si no tiene el don congénito (todo el mundo en mayor o menor medida es participe de él) pero no se debe caer en falsos ídolos de originalidad: véanse tribus urbanas de la contracultura de la actualidad como los perroflautas o el estilismo de algunos pseudoconservadores de extrema derecha. Sacando de contexto a Ben Franklin, todo aquel partícipe del extremismo debería ser castrado y repartir todo "lo suyo" entre los borregos de la humanidad ya que parece que les falta "virilidad" (él no dijo virilidad).